El impacto ecológico del consumo de condones.

Posted on Actualizado enn

El uso del preservativo no es algo que empleemos en nuestra sociedad desde hace unas décadas; éste existe desde la época del antiguo Egipto donde este era hecho de largas tripas de animales o se utilizaban fundas de tela sobre el pene. La leyenda del rey Minos (1200 a. C.) hace referencia al empleo de vejigas natatorias de pescado o vejigas de cabra para retener el semen. Y por supuesto, ahora el uso de preservativos sigue teniendo una gran relevancia en nuestra consciencia para el desempeño de nuestras relaciones sexuales en 2 formas: previniendo enfermedades de transmisión sexual y embarazos no deseados.

Cada vez es mas común ver a jóvenes de 15 o 16 años comprar condones (lo cuál a mi parecer es ciertamente algo bastante positivo para la prevención de cualquier enfermedad y embarazos prematuros), de ahí en adelante compraran preservativos el resto de su vida. En promedio, se estima que una persona tiene 90 coitos al año (1 cada 4 días).

No obstante, a pesar del logro que realmente representa el uso de los condones en nuestra consciencia, no hemos tratado con el problema que éstos generan a nivel ecológico. El hecho es que todo ese látex no es reutilizado y se acumula en las alcantarillas y en la basura generando un alto índice de contaminación.

Por supuesto también existen los condones biodegradables, sin embargo, la primera cuestión aquí es preguntarnos: ¿Cuanta difusión existe de la existencia de estos condones biodegradables comparado con el consumo y exposición que tienen el de los condones de latex no biodegradable?  Según algunas estadisticas, se estima que al dia (y ésto tan sólo de una sola marca de preservativos) son producidos 750 000 condones y anualmente la ganancia por la venta de condones asciende a los 13000 millones de dólares.

Un poco más acerca de éstos problemas se exponen en la página de “Veo Verde.com”, donde precisamente se expone un poco más acerca del uso responsable de los condones (en términos de la Huella Ecológica)

Primero, gran advertencia: No arrojar los condones por el WC! Lo primero que puede ocurrir es que se tapen las cañerías, o que el condón logre llegar al sistema de aguas y lo último que queremos es contaminar más lagunas, ríos y océanos.

Segundo: No todos los condones son hechos de la misma manera y materiales. La mayoría son de látex, lo que claramente significa que sí pueden ser biodegradable, pero no bajo el agua. Como algunos condones tienen espermicidas o lubricantes, la capacidad de biodegradarse siempre es variable, entonces el tema pasa a ser cuestión de tiempo como ocurre con el resto de los desechos en los vertederos.

Algunos condones, incluyendo los preservativos femeninos, están hechos de poliuretano, una especie de plástico y este si que no se degrada! La única opción sigue siendo la basura, puesto que ni los preservativos sin usar pueden ser reciclados.

En tema de materiales hay condones hechos de piel de cordero. Estos son completamente biodegradables, pero tienen otras complicaciones, como que no protegen contra enfermedades venéreas, pues los poros de la piel de cordero son demasiado amplios, aunque sí protegen de embarazos no deseados. Lo que implica que sólo sirven para parejas en relaciones monógamas y en ese caso también es válido considerar otros métodos anticonceptivos, como el diafrágma.

Tercero: El envoltorio! La única opción para este material es la basura, no se recicla ni se degrada.

Aunque hayamos comentado que los preservativos de látex sí pueden ser biodegradables, no se deben intentar compostar o enterrarlos, principalmente porque el olor atraerá animales.

En conclusión, el mejor método para deshacerse de los preservativos es envolverlos en papel higiénico (o algún tipo de envoltorio de papel) y colocarlos en la basura.Mientras tanto seguiremos todos a la espera de métodos más ecológicos de practicar sexo seguro, no sólo por el tema de los condones también por las pastillas anticonceptivas que serán materia de un próximo artículo.

Algunas propuestas interesantes para solucionar el problema de la huella ecológica es la propuesta de los condones de grafeno. Aquí un poco más al respecto:

Mucho más fino y resistente que el látex, con el que puede mezclarse para aportarle sus propiedades, el grafeno podría hacer posible la fabricación de condones más seguros y placenteros que los actuales, provocando una tormenta en el sector. Pero los motivos de la donación de la multimillonaria pareja van más allá de un placer sexual más intenso y seguro. El nuevo condón del siglo XXI podría convertirse en una eficaz herramienta de desarrollo.

Según declaraciones de Papa Salif Sow, responsable de investigación sobre el VIH en la Fundación Gates, un condón más eficiente y sensible contribuiría a acallar algunas de las actuales reticencias hacia este método anticonceptivo, un elemento estratégico para frenar la expansión del sida, enfermedad que se ha convertido en una auténtica pandemia en zonas del centro y sur de África.

Y una mayor confianza en los condones ayudaría a implementar políticas de planificación familiar claves para la reducción de la pobreza. Pero todo apunta a que, a pesar del gran impacto mediático que ha tenido la donación del fundador de Microsoft, aún será necesario un largo trecho antes que estos preservativos de última generación lleguen a las farmacias y otros comercios.

El grafeno es un material confeccionado con una lámina de carbono de un solo átomo de grosor, extremadamente ligero, flexible, 200 veces más resistente que el acero y casi tan duro como el diamante. Además es elástico, transparente y resulta un conductor eléctrico muy eficiente (cien veces más rápido que el silicio de los actuales chips).

Además, su producción es barata y de escaso impacto ambiental: es un subproducto del mismo grafito con el que se hacen las puntas de los lápices. La generación de circuitos electrónicos de grafeno, más eficientes, que perderían menos energía y durarían más que los actuales, también reduciría la generación de residuos. Finalmente, su aplicación permitiría sustituir en dispositivos electrónicos transparentes otros materiales más caros y contaminantes, como el óxido de titanio o el óxido de estaño indio.

Desde su descubrimiento en 1994 se ha producido –a nivel académico pero también en el campo de la investigación industrial– una auténtica fiebre del grafeno y se especula con miles de posibilidades para su uso. Periódicamente se anuncian nuevas y revolucionarias aplicaciones de este material, algunas casi próximas a la ciencia ficción. Desde la electrónica al textil, pasando por la aeronáutica, los paneles solares, la informática y, ahora, los preservativos.”

Fuente: http://www.ecoavant.com/es/notices/2013/12/el-condon-definitivo-1882.php

 

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s