El derecho sobre las cosas propias, (La Corrupción en la Naturaleza Humana)

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La Corrupción en la Naturaleza Humana

Este argumento de la teoría de Kelsen lo vimos en mi escuela hace algunos días, y la verdad está de miedo el argumento aun aceptado (y hasta deificado) por los positivistas, digo deificado por la continua y constante alusión que se hace de este filosofo en particular, ya había escrito un artículo anteriormente en el que hago una cita textual de él, pueden encontrarlo con el título: “El impacto de nuestro sistema legal en la Economía de la Sociedad con escasos recursos (Pobreza)” es extenso, sin embargo si realmente están interesados en una visión más completa de lo que ocurre en este mundo respecto de la situación de pobreza, sugiero a todos ir a ese blog. Dejare el link en la parte inferior de este

El derecho a disponer libremente sobre las cosas propias, lo mismo que el derecho a la conducta no prohibida no es otra cosa que el reflejo subalterno de las normas que estatuyen deberes jurídicos.

Puedo disponer libremente sobre mis cosas, pero solo si tengo dinero, si quiero una televisión, necesito dinero,  si quiero el servicio de cable, tengo que pagar por él y para eso necesito dinero, si se descompone la televisión: una de dos opciones = o pago un curso para aprender a reparar televisiones o le pago a la persona que sabe cómo hacerlo

El “derecho a trabajar” se vuelve una necesidad de supervivencia en cuanto a que requiero del dinero para poder pagar por la reparación, el alimento, el abrigo, la casa, “tengo que pagar por mis derechos fundamentales”.

La lucha por los Derechos Humanos no son otra cosa sino la lucha por el dinero –Marlen Vargas del Razo-

Hobbes: La ley fundamental es aquella cuya abolición traería consigo la ruina del cuerpo social y provocaría una anarquía completa. La individualidad, la abolición de la individualidad sería el fin del sistema como lo conocemos porque en tanto se desconsidere a otro ser humano en búsqueda del propio beneficio, no habrá consideración de otros para con uno mismo así como no ha habido consideración de uno para con otros, en ello cada quien se encarga de “sus problemas, sus cosas y la vida puede seguir”.

Art. 39 Constitucional: La Soberanía Nacional reside esencial y originalmente en el pueblo. Todo poder dimana del pueblo y se instituye para beneplácito de este. El pueblo tiene en todo tiempo el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno.

Entonces tengo derecho a la conducta no prohibida en tanto cumpla con mis deberes con el estado y otros seres humanos ¿Puedes estar cumpliendo con tus deberes si estas ocupado con tu supervivencia? ¿Por qué existe la corrupción? ¿Por qué se tolera la individualidad y la desconsideración de otros seres humanos donde uno tiene la responsabilidad y el deber para con otros, diciendo que “simplemente no somos iguales” porque esa persona no tiene el título, o las habilidades, o el dinero, o las cosas, o la personalidad que yo tengo y entonces llamo descaradamente “iguales” a las personas que se encuentran en las mismas condiciones que yo porque juntos podemos justificar el abuso de este mundo en tanto nuestra igualdad se pueda ver reflejada en nuestros recursos?

La respuesta a todas esas preguntas y la solución a todas ellas es el dinero. Puedo cumplir (siempre) con la conducta permitida si tengo dinero, puedo cumplir con mis deberes, si tengo dinero, puedo tener derecho a “la libertad” si tengo dinero, puedo ejercer mi derecho de “decidir sobre que producto comprar” solo si tengo dinero; es interesante, no hay un solo trabajo en este mundo en el que no abuses de otra persona, en el que no compitas con otra persona, en el que no dañes a otra persona, en el que no hagas sufrir y preocuparse a otra persona por su supervivencia.

La vergüenza como se ha establecido con respecto a este sistema, que no es la vergüenza que uno experimenta al ser honesto con uno mismo, sino la vergüenza consuetudinaria del complejo social; es fascinante en su diseño porque además de las consecuencias que acarrea en tu consciencia, te lleva a un estado de silencio, a alejarte de ver lo que realmente estas haciendo, es simplemente tanta que deliberadamente la escondemos de nosotros mismos en juicios que proyectamos hacia otras personas basados en aquello que no nos gusta ver de nosotros mismos, porque en tanto alguien más lo esté haciendo, se justifica la omisión de la responsabilidad, se justifica la negligencia de nuestro actuar, se justifica la existencia de un “Estado superior existente en la consciencia y simplemente lo llamamos Nación” en tanto podamos culpar al Dios Gobierno, por su corrupción y sus pecados, justificaremos las “pequeñas cosas, y los pequeños detalles” que constituyen colectivamente el reflejo de nuestra enfermedad = la individualidad

El derecho subjetivo se agota en el establecimiento del deber jurídico de otro de abstenerse de toda intervención en “mis cosas” las cuales se hacen mías precisamente en virtud de ese deber;  jurídicamente aparece un derecho frente a las cosas, un derecho de usar, abusar, etc., pero cuando se afirma que yo tengo derecho a respirar, a trabajar, a pasear, etc., no quiere decir sino que no hay y no existe ninguna norma jurídica que me obligue a lo contrario.

¿Qué hay de un sistema en el que se te pueden quitar tus cosas a través de la deuda? Te obligo o a devolverlas o a venderlas, entonces me quedo con tu dinero, tus cosas (por las que de todas formas tienes que pagar un impuesto proporcional), y esencialmente tu vida en lo que terminas de pagar la deuda; la libertad depende de la cantidad de dinero que tengas, si tienes un buen trabajo (esto tomando en consideración todas las condiciones como educación, contactos, dinero que inviertes en tu presentación personal, etc.) entonces puedes considerar el derecho de llamar a ciertas cosas “tus cosas”.

Ciertamente mi derecho a trabajar también tengo que pagarlo, con mi educación, mi tiempo, y es decir, no faltara la persona que diga “pero yo pienso que el trabajo lo puede hacer todo aquel que se encuentre motivado a hacerlo, y cualquier trabajo es digno”. COOL, Quiero un puesto en la presidencia de la empresa Pemex, ¿Qué onda, me lo dan?… ¿No? Pero tengo la disposición de trabajar, y es decir, quiero un trabajo digno, quiero el sueldo de $120.000.00 Ciento veinte mil pesos (equivalente al de un magistrado), me parece algo muy digno…muy humano a comparación del sueldo de un empleado de mantenimiento de limpieza que “sobrevive un mes” con el salario mínimo de $2.000.00 Dos mil pesos, suficiente para pagar los impuestos de la luz, el agua, la comida, la educación de los tres hijos en casa porque pues, se les rompió el condón y ya sabes, cosas que cuando nos pasan a los que tenemos dinero, pues es como “un pequeño desperfecto” en el cual nos podemos estabilizar y pues salimos adelante, ¿cómo lo logran ellos? La corrupción no es coincidencia es nuestra creación.

“Date cuenta que la pobreza existe porque lo que es dado libremente por el planeta ha sido comercializado y colocado bajo control sin el acceso LIBRE e igual, causando condiciones donde la caridad se organiza como agradecimiento engañoso, para que los ricos puedan compartir un poco de su codicia y justificar por qué son ricos” –Bernard Poolman

desteni.org

desteniiprocess.com

equalmoney.org

https://arteexpression.wordpress.com/2012/12/06/el-impacto-de-nuestro-sistema-legal-en-la-economia-de-la-sociedad-con-escasos-recursos-pobreza/

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