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Performance: Sistema

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Ensayo y Performance por: Gabriel Aceves y Andrea Maldonado

Redacción: Karen Arévalo

“No naciste sabiendo un lenguaje, se te enseñó un lenguaje, por lo que no naciste siendo capaz de pensar, se te enseño a pensar, por lo tanto tus pensamientos no son tuyos, provienen de alguien más…” – Bernard Poolman

Para mi performance, utilizaré un tablero de ajedrez y requeriré la presencia de una persona que participe como el jugador contrario. La acción performática se realizará de la siguiente forma:

El jugador contrario y yo jugaremos partidas de breve temporalidad. Al finalizar cada partido removeremos las piezas del adversario que consideremos facilitarán nuestra tarea para cumplir con el objetivo principal del juego: el cual consiste en vencer al jugador contrario a través de comer al rey jaque mate. Sin embargo, con el avance del performance ambos jugadores removeremos al rey del tablero y nos propondremos a jugar sin el mismo…

Me gustaría establecer en un principio que la acción performática que realizaré pretende llevar a cuestionar el fundamento de las estructuras de nuestro sistema. Dicho cuestionamiento se lleva a cabo a partir de dos puntos de partida: desde la aparente necesidad de una sociedad establecida desde una estructura jerárquica; como evaluar y plantearnos a nosotros mismos si conocemos algo fuera de la estructura sobre la cual se constituye nuestro sistema.

Para fundamentar mi análisis me valdré de los estudios y trabajos de algunos autores como Paul Ricoeur, Jacques Derrida y Ferdinand de Saussure. Evidentemente el hecho de decidir valerme de argumentos de autores que fundamentalmente enfocan sus trabajos, análisis o estudios a las estructuras del lenguaje puede resultar cuestionable en cuanto al estudio de estructuras sociales. Cabría la posibilidad de basarme en algunos más afines al discurso sociológico como Michel Foucault, Slavoj Zizek, Umberto Eco o Guy Debord. La justificación ideológica de recurrir a estudios de lenguaje se debe fundamentalmente al hecho de que, el autor de este ensayo encuentra en el estudio de la estructura lingüística una estrecha relación con nuestra forma de sistematizar estructuras propia de la naturaleza humana. Si bien no todo el mundo funciona igual que el ajedrez este juego se encuentra crucialmente cimentado a partir de una estructura social que hemos permitido y aceptado en y como la totalidad de nuestro sistema. Resulta interesante pensar que de otra forma el ajedrez sería un juego en verdad muy raro. Es decir, si en éste mundo no existiera una totalitaria estructura de poderes y sistemas que rigen y dirigen el sistema mismo en el cual participamos el Ajedrez por sí mismo no tendría sentido. Dicho juego carecería de finalidad, pues necesitaría como referente una estructura reconocible por los seres humanos. La estructura jerárquica del Ajedrez se convierte así en una construcción digna de analizarse en tanto que prueba en gran medida el grado en que nos encontramos programados para aceptar como parte de nuestra vida esta organización social.

La problemática reside en el hecho de que aparentemente el jugador no sabría cómo jugar sin la existencia de tales estructuras que conforman y determinan el rumbo del juego. No obstante, lo que resulta fascinante dentro de éste análisis se concretiza en el hecho de que el juego tiene capacidad de continuidad aún con la ausencia de todas las piezas siempre y cuando la pieza que representa al rey permanezca dentro de la dinámica del juego. De manera análoga en cuanto a la vida y estructura social planteada, puede decirse a partir de la tal vez común asociación que realizamos a la figura del rey ­­(en el cual éste podría considerarse como una alusión simbólica a las figuras de mayor autoridad dentro del sistema en nuestro mundo, es decir, fuera de la abstracción del juego dentro de lo que denominamos realidad). A la par surge la pregunta: ¿Será posible que el rey en realidad represente un aspecto completamente distinto al cual lo relaciono directamente? Es decir, el rey ¿podría no ser una figura sino un aspecto aún más esencial de la sociedad misma, o bien constituir un principio rector que incluso tiene la capacidad de delimitar y establecer el fundamento clasista sobre el cual ésta se construye?

Si bien presumiblemente ésta conclusión resulta apresurada, considero que el detenido análisis de la estructura nos remite a observar un elemento dentro del juego sin el cual éste evidentemente sería imposible. Este elemento radica por supuesto en el jugador mismo. Dentro de este sistema de representaciones, el ser humano (como jugador) dentro de la estructura: el ser humano en realidad es quien hace posible y da vida a la construcción jerárquica y social dentro y como el sistema; un jugador en realidad no trata de destronar a un rey sino de vencer al oponente dentro de la partida. Bajo este orden de ideas, existe un acuerdo entre ambos jugadores, una suerte de punto de convergencia, un principio que valdría la pena tomar en consideración: el juego consiste primordialmente en una competencia.

El juego visto como competencia implica una dinámica definitiva. En dicha dinámica el punto de la competencia misma reside en ganar. Resulta difícil imaginar a alguien sinceramente disfrutando de la idea de perder (a no ser que pueda hallar un beneficio alterno perdiendo la partida o el juego ante el otro jugador, en cuyo caso ganaría algo y no habría pérdida significativa). En éste sentido, el placer dado por la victoria existe solo como la condición de ganar, y ciertamente a razón de este mismo principio, los jugadores aceptan la condición de la probable derrota, en tanto exista de igual forma la posibilidad de ganar.

Sin embargo, aquí un principio muy interesante ocurre al remover al rey de la construcción propia del tablero: pues que al remover al rey, no solo la posibilidad de perder desaparece, sino también la de ganar. Según el argumento anterior, se podría pensar que el juego ha perdido todo sentido, la estructura misma es inutilizable. A razón de lo anterior, los jugadores probablemente optarían por dejar de participar en el juego sobre la premisa de que ya no existe un propósito para seguir jugando dado que el propósito definido del juego reside en no desafiar a la estructura sino en vencer al jugador contrario, es decir, en ganar la partida. Lo anterior inevitablemente nos lleva a pensar que el rey representa en realidad al jugador. Sin embargo, en este performance ambos jugadores participan de dicha estructura, por lo que son ambos quienes en realidad mantienen toda la estructura en pie. Porque en éste sentido sucede que cuando uno gana dentro del juego, en realidad se coloca a sí mismo por encima del adversario en términos de una convención social referente a superioridad e inferioridad. Así, participar de esta clase de dinámica hace sentido al hecho de que la estructura jerárquica cobra sentido. Es decir, tanto en el ajedrez como en el mundo real, el ser humano crea un mundo que construye de modo que sea real la virtualidad de tal idiosincrasia clasista.

El sistema per se no existe. Tiene solamente una existencia virtual. Solamente el mensaje le confiere realidad al lenguaje, y el discurso da fundamento a la existencia misma del lenguaje, porque los actos del discurso cada vez únicos actualizan el código” – Paul Ricoeur –

Ya que el principio mismo sobre el cual se rige la estructura, no son las piezas, sino los jugadores, a razón de que son éstos quienes deben conocer los movimientos para participar de la estructura. En conocimiento de las reglas de juego constituye la condición para jugar y hacer la existencia del juego posible. Por ello puede pensarse en las piezas del ajedrez como un referente abstracto de la estructura del lenguaje. Sabemos que podemos disponer de tal estructura en tanto comprendamos el código. De otra forma no solo en el ajedrez las jugadas nos resultarían confusas y en cierta forma incongruentes con relación a las reglas del juego; sino que de igual forma al trasladarlo a la estructura del lenguaje resultaría en una suerte de poema dadaísta. Es decir, completamente incomprensible para el oyente (y uno pensaría que en realidad también para el hablante…)

Por ejemplo, en relación con las estructura fonética del lenguaje: si dicha estructura no cumple con el patrón de articulaciones que dan a ésta la construcción propia con las características particulares que la hacen ser reconocida por el oyente, entonces carece de la capacidad de ser escuchado . Lo anterior provoca que el fonema no pueda ser comprendido con claridad. Lo anterior da pie a interpretaciones que pueden variar según el contexto y la persona, que a su vez implica que el mensaje no fue claro. Como consecuencia surge un mensaje confuso presto a variadas formas de interpretación. Quiero establecer que el mensaje no puede ser escuchado porque a razón de que, si tal estructura no resulta cognoscible para el oyente puede con facilidad resultar… ignorada. Por ejemplo, curiosamente nos sentimos incomprendidos cuando nuestro mensaje no es captado del todo por el oyente.

“Naturalmente, esta experiencia es una ilusión, pero sobre la necesidad de esta ilusión está organizada toda una estructura, o toda una época” –Jacques Derrida –

El concepto de signo (significante/significado) comporta en sí mismo la necesidad de privilegiar la substancia fónica y de erigir la lingüística en patrón de la semiología. La phoné es en efecto la substancia significante que se presenta a la consciencia como la más íntimamente unida al pensamiento del concepto significado. La voz es, desde este punto de vista, la conciencia misma – Jacques Derrida –

Debemos concedernos la posibilidad de considerar, quienes somos nosotros como los participantes de la estructura en cuanto a nuestra propia voz. Es verdad que en el ejemplo anterior, ambos jugadores podrían decidir dejar de jugar, puesto que ha dejado de existir un propósito para seguir jugando. Es decir, el principal objetivo que hacía posible el juego ha sido removido y con ello la finalidad del juego consistente en el hecho de poder adquirir aquella arrogante y narcisista experiencia de sentirnos por un ínfimo momento superior al oponente. Incluso puede que ante nosotros desaparezca un ser humano a razón de que nuestro valor se ha trasladado de alguna forma a una suerte de juicio de valor sobre otra clase de aspectos que nos provocan sentirnos superiores al promedio. Lo anterior descansa sobre la premisa dada por la irrefutable victoria que consiste en mirarnos como más inteligentes, más aptos, más capaces y cosas por el estilo.

No obstante, si nosotros al participar de una estructura sin la posibilidad de realizar alteraciones a la misma nos convierte en una suerte de observadores o usuarios dentro y hacia nuestra propia existencia. Si tal es el caso, el hecho de no poder participar sobre las decisiones que influyen y determinan el orden de la estructura en la que vivimos equivale directamente a excluir al ser humano de la participación de su contexto histórico, social y cultural. En éste sentido, debemos entender que no somos simples usuarios del lenguaje sino que somos el principio rector que crea y da vida al lenguaje. ¿Cuántas veces las palabras son de hecho nosotros? ¿Cuántas veces estas palabras son de hecho nuestra expresión y son un compromiso vivido y expresado como nosotros?

Particularmente me resulta difícil concebir la Comunicación como un concepto que deba ser entendido antes que expresado desde uno mismo. Cuando las palabras son de hecho una e iguales a nuestras acciones, no solo vuelven congruente nuestra presencia e imagen frente a otra persona; sino que de hecho establecen nuestra integridad en y como lo que somos en verdad; en y como las palabras. Aunque las palabras no siempre sean verdaderamente comprendidas por todos los oyentes. A mi parecer, el humano no puede ser entendido solo como un… digamos, un animal que edifica, arma o compone estructuras. Debería partirse de este principio que en realidad deviene de nosotros convirtiéndonos en una posibilidad para la estructura misma de encontrar y hallar alternativas a los discursos existentes tanto en la forma interna de la estructura como en su propia forma. Es decir, ni siquiera el lenguaje tiene permanencia absoluta como estructura. El lenguaje se actualiza y cambia, se modifica a través tiempo, puede quedar en desuso, o puede renovarse, pero al final siempre depende de nosotros participar de este proceso pues los cambios se determinan por sus formas de uso.

Cabe tomar en consideración el hecho de que ciertamente no conocemos realmente (a profundidad) la máquina que llamamos cerebro. Ni siquiera se entiende esencialmente el significado de ser seres humanos. Lo anterior convierte en labor imposible limitar la definición del ser humano a una sola expresión, y huelga decir, ¿No es esto acaso libertad? piénsalo, nadie puede decirte que hacer, ser, crear, deshacer, si nadie sabe lo que eres… por lo que somos más libres de lo que pensamos.

Y no obstante, es imperativo continuar preguntándonos ¿Qué ocurre si la alternativa misma que planteamos es falsa? ¿Qué pasa si el carácter virtual del orden simbólico deviene por condición de la historicidad? Porque será de tales cuestionamientos que podamos continuar con nuestra labor creativa, como la expresión infinita de la cual somos capaces y a ello, de la misma suerte perseguir respuestas a preguntas más ambiciosas:

¿Cuál es el propósito de la Comunicación? ¿Soy el significado de mis palabras donde yo soy el principio creador de mi mundo en cada cosa cuanto defino y expreso en cada palabra que hablo en y como uno mismo? ¿Es acaso que la comunicación es hecha por uno mismo para uno mismo a fin de compartirse, siendo que, lo que al final es compartido, no son palabras, no es solo un mensaje sino uno mismo? Porque al final, éstas reflejan quien soy yo en relación a un determinado momento, no existo para la estructura, solo existo, y lo que haga con la estructura… bueno, eso ya dependerá de mi…

Continuo en el próximo post

The Desteni of Living – My Declaration of Principle

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I hereby commit myself to live the following Principles:

1.       Realising and living my utmost potential

2.       Living by the principle of what is best for all – guiding me in thought, word and deed to always in all ways direct problems to the best possible outcome for all

3.       Living by the principle of self honesty – to ensure I am pure in thought, word and deed: that my within and without is equal and one. Who I am within is who I am without and vice-versa

4.       Self Purification through Writing, Self Forgiveness and Self Application – the action of realising I am responsible for my own thoughts, words and deeds, to forgive myself for transgressions and change myself to ensure I take responsibility for who, what and how I am and through this know that I can trust myself to always be honest with me and so others

5.       Living the principle of Self Responsibility – realising only I am responsible for what I accept and allow inside of me, my relationships and my outside world and so with this responsibility: only I have the power and ability to change that which I see is compromising who I am, what I live and how this affects others

6.       Realising that who I am in thought, word and deed affects not only myself – but others as well and so with Self Responsibility in thought, word and deed – I take responsibility for myself and so my relationships to be Self Aware in every moment and live in such a way that is best for me and so others as well

7.       Living the Principle of Self Awareness – to be aware, to see, to recognize my own thoughts and Mind, to be self honest to the extent where I can take responsibility for when I see my thoughts / Mind is not what is best for me / others and commit to immediately take responsibility and change for myself and so for others

8.       With taking responsibility for myself, becoming aware of myself – take responsibility and become aware of others in my life, to assist and support them as I am assisting and supporting myself – to give as you would like to receive and do the extra bit every day to see where I can contribute to other’s lives and so my own

9.       Living the principle of self trust – as I commit myself to remain constant in my living of self honesty, self responsibility and self awareness, I stand as an unbending trust that I always in all ways know who I am no matter what I face and that in this I know, as proven in the constancy of my living that I will always honour and stand by what is best for all and so best for me

10.    Making Love Visible – through me not accepting/allowing anything less than my utmost potential, I support those in my life to reach their utmost potential, to love them as I have shown love to myself by gifting to me my utmost potential, the best life/living experience and show others as I have shown myself what it means to LIVE

11.    No one can save you, save yourself – the realisation that the tools and principles of Desteni is the guide, but I must walk the path myself. We are here to assist and support each other in this process from Consciousness to Awareness/LIFE and what it means to live – but the process itself, where you are alone with yourself in your own Mind: is walked alone

12.    Not waiting for anything or anyone to take responsibility for me and this world – but that I realise I have created who and how I am in this moment, therefore I have the responsibility to change who and how I am and so the realisation that we as a collective created how and what this world is today and so it is the responsibility of the collective to change how and what this world is today

13.    Honouring the life in each person, animal – everything from the great to the small of earth, that we expand our awareness and responsibility to creating the best possible life for everyone and everything and so ourselves

14.    Relationships as Agreements: individuals coming together using agreements as a platform to one-on-one expand, grow and develop as individuals in life and living to support/assist each other unconditionally to reach their utmost potential where the agreement is a coming together of individuals understanding what it means to stand as equals and to stand as one

15.    Sex as Self Expression – where sex is an united expression between individuals in honour, respect, consideration and regard of each other as equals, two physical bodies uniting in equality and oneness – a merging of two equals as one physically.

16.    Realising that by the virtue of me being in this world – my responsibility does not only extend to my own Mind / my own Life, but to the minds and lives of everything and everyone of this earth and so my commitment is to extend this awareness to all of humanity to work together and live together to make this world heaven on earth for ourselves and the generations to come

17.    I must in my thoughts, words and deeds – but most importantly in my living actions, become a living example for others in my world that is noticeable and visible when it comes to the potential of a person to change themselves and so change their world. So that more people can realise how we can change this world, by standing united in our self change within the principle of what is best for all to bring heaven to earth

18.    I am the change I want to see in me and my world – to bring heaven to earth is to bring into being, into living the LIVING PROOF of a PRACTICAL HEAVEN that can be seen and heard in our actions and words. We are the Living Heaven that must come into creation in this living world.

19.    Through purifying my thoughts, words and deeds – my inner becomes my outer, so I bring into creation me as heaven into earth, realising it is not enough to ‘see the change / be the change’ – for change to become REAL it must be a constant, consistent living of me through the words I speak and the actions I live visible and noticeable to all in every moment of breath

20.    Realising that my physical body is my temple – my physical body is the living flesh through which and in which I will bring into being and create / manifest heaven on earth as me in my thoughts, words and deeds and so I honour, respect and regard – nurture and support my physical body as I would nurture and support me as equals: my body is me

21.    We are the change in ourselves and this world we have been waiting for: and so I commit to dedicate myself and my life for each one as all to realise this, as nothing will change if we don’t change in all that we are, within and without

22.    The realisation that for me to be able to change myself in thought, word and deed to the most effective living being that I can be and become – I first have to ‘know thyself’ and so commit myself to investigate, introspect and understand how I became who I am today, to prepare the road before me into self creation of a responsible, aware, self honest and trustworthy person for myself and so for all

23.    The realisation that for me to be able to contribute to change in this world – I have to get to ‘know thyself’ as this world and so commit myself to research, investigate and introspect the inner and outer workings of this world and align the systems of today to present and give the best possible life for all on Earth